La sombra que confunde

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Después de dos procesos electorales, la sombra de unas terceras elecciones nos confunde. Los españoles no estamos acostumbrados a estas incertidumbres. Somos, aún, una joven democracia.

Intentaré aclarar algunos conceptos que los medios de comunicación ocultan. Algunos de manera intencionada y otros por temor a causar un revuelo en nuestras mentes.

Primero: Ni nuestra Constitución ni nuestra Ley Electoral, contemplan que los electores elijan al Presidente. Votamos a partidos políticos, con listas cerradas, no para elegir al Presidente del Gobierno.

Segundo: El Presidente es elegido por el Parlamento. Por mayoría absoluta o por mayoría simple.

Tercero: Ningún partido político, durante su mandato, ha reformado ni propuesto una modificación de la Ley Electoral o de la Constitución. Los partidos que lo han propuesto, en minoría, no han sido escuchados.

Cuarto: Todos los acuerdos entre los miembros de la Cámara para prestar su apoyo al candidato, cualquier pacto para su investidura, es totalmente legítimo; independientemente de los votos o escaños obtenidos en las elecciones generales.

En consecuencia, al margen de lo que cada cual piense, no debemos demonizar el resultado.

Después de las elecciones de diciembre, el partido ganador, el PP, renunció a su derecho, como partido con mayor número de votos y escaños, a presentar un candidato a la Presidencia (¿?). El PSOE, segunda fuerza en escaños, con el apoyo de C’s, presentó como candidato a Pedro Sánchez. Ni PP, ni Podemos, se abstuvieron. Votaron en contra y a favor de unas nuevas elecciones. Esa es la realidad. ¿Que hubiera pasado si el PSOE no hubiera presentado su candidato?. Nunca lo sabremos.

La situación no ha cambiado demasiado después de los segundos comicios. La diferencia es que ahora el PP si parece decidido a jugar y presentar al Sr. Rajoy como candidato. ¿Por qué ahora si y antes no?. Los apoyos son los mismos: ninguno. Con una excepción: C’s ha cambiado su postura. Después de repetir hasta la saciedad que nunca apoyaría un gobierno presidido por Rajoy, ahora está dispuesto a abstenerse o ¿apoyar? al Presidente en funciones.

El PP tiene la esperanza (después de encargarse de buscar una opinión favorable a sus intereses de la vieja guardia socialista) que el PSOE se abstenga y permita la investidura. Pero, pensemos ¿existe alguna razón para que Pedro Sánchez apoye esa opción?. No. Ninguna.Como va a hacerlo cuando el PP no lo hizo con él. Seamos claros, el PP tampoco tenía motivos para apoyar PSOE.

Así las cosas, la lógica nos indica que la sombra oculta de unas terceras elecciones está a la espera de que salga el sol para hacerse presente. No es sorprendente. Es previsible.

Sólo queda la esperanza de que el PP ofrezca alguna propuesta de las que el PSOE llevaba en su programa electoral. Solo así, con esta excusa, obligando al PP a ceder, a pagar el precio adecuado, el PSOE podría abstenerse. Lo demás sería un suicidio que llevaría al partido socialista a un desencuentro total con sus votantes. Si el PSOE se equivoca, no sólo habrá perdido Pedro, habremos perdido todos y, Podemos, será el refugio del desencanto.

conejo

Aunque lo parezca…no es un conejo

Suceda lo que suceda, no hay que tener miedo. Cualquier resultado sería legítimo. Y, si hay que votar otra vez…se vota. Te dirán que es un desastre económico para España. No lo creas, es mentira. Es su argumentario (de eso se algo) para venderte el producto. Es política: el arte de decir una cosa y hacer otra…sin que te des cuenta.

Mario Sender.