La gravedad,¿última frontera?

La gravedad ¿última frontera?

Aunque conocemos sus efectos y sabemos que todo en el universo está sujeto a sus leyes; nada es estático y todo está en movimiento por la fuerza de atracción de los grandes cuerpos celestes y la inercia, capaz de curvar el espacio y el tiempo, es la más débil de todas las fuerzas conocidas: nuclear débil, nuclear fuerte, electromagnetismo y gravedad. Pensad que se necesita toda la fuerza de gravedad de la tierra para mantener una hoja de papel sobre la mesa, mientras que con tan solo frotar unos segundos un bolígrafo podemos elevar fragmentos de esa misma hoja, contrarrestando la fuerza de todo un planeta.
La gravedad es una gran desconocida, no sabemos que partícula está implicada en ella. Se sospecha del gravitón, una partícula subatómica hasta ahora desconocida y que no hemos podido localizar aún. Tampoco conocemos como se comporta a nivel subatómico. Desde el Big Bang, todo se mantiene en movimiento, unido e interrelacionado, sujeto y a merced de la materia y energía oscuras. El universo es una inmensa red, quizá multidimensional. Solemos imaginar el principio como una gran explosión que diseminó toda la materia y energía concentrada en una singularidad (para definir la nada), hasta formar el universo que vemos y conocemos, y probablemente otros universos a los que no tenemos acceso todavía. La realidad es que no fue así. La verdad es que se trató de una expansión incomprensible. No existe un punto central, un origen desde donde empezar a contar el tiempo ni el espacio. No hay un centro del universo, como podría suponerse si se tratara de una explosión. Simplemente creció y sigue creciendo sin dirección, sin origen. Los astros, las galaxias, los cúmulos, etc. no se fugan; es el espacio tiempo existente entre la materia el que crece, y cada vez más rápido, cuando se creía que la expansión del universo se ralentizaría. Es lo que sucedería si, como pensabas, el origen hubiera sido una gran explosión.
Yo tengo una teoría: esa singularidad, el origen de todo, estaba unido por la gravedad. Una fuerza descomunal que por alguna razón fue contrarrestada por la energía y la materia oscura. Una rotura del equilibrio que mantenía la inexistencia del todo.
La materia y la energía oscuras comenzaron a dilatar el espacio tiempo inexistente, lo crearon. La gravedad formó los planetas, las estrellas, las galaxias, la materia conocida. Creó distorsiones en el espacio tiempo, “valles y ondas multidimensionales” que aún persisten manteniendo en movimiento toda la materia como si se tratara de canicas rotando sobre millones de trillones de vórtices.
Es una nueva lucha de equilibristas. Si la energía y la materia oscuras vencen, el espacio tiempo se tensará, y desaparecerán esos vórtices. Desaparecerá la rotación, la inercia, y… todo caerá de nuevo sobre si mismo hasta desaparecer como un fundido a negro.
Hasta llegar a ese momento podemos disfrutar de un tiempo inimaginable. Incluso podremos haber descubierto la inmortalidad, otras dimensiones, otros planetas habitables como imagina Stephen Howkins en su proyecto StarShout, o no llegar nunca a saber cómo se formó la misteriosa gravedad.
M. Sender

Épica, fe y fútbol.

Barsa vs PSG

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Soy madridista, siempre lo he sido y lo seré. Ayer no vi el partido, aunque si lo seguí, deseando que el Barsa cayera eliminado. Lo confieso.
El fútbol es así. Es su genética. Su “droga”. El aficionado busca su dosis, su satisfacción, sentirse bien. Ayer ya no existe. Hoy toca conseguir la dosis que te permita sobrevivir. No sabes cómo, pero lo necesitas. No sabes que debes hacer, como afrontarás el día, a quién recurrir para aliviar tu dolor. Da igual el parentesco, el anonimato, incluso la moralidad. El fin es “pasar”ese momento. No importa el futuro, ni el pasado, sólo sobrevivir.
He de reconocer que hubo una época en la que ver jugar al Barsa era un placer. Pero no una necesidad. Aún no estaba enganchado. Era una rutina difícil de soportar: ganar, dominar, humillado con su buen hacer…Y reconocer que su”droga” era pura, sin adulterar. Ahora es muy diferente y eso me preocupa. Han conseguido entender que no solo es cuestión de “follar”, hay que emocionar. Ayer, el Barsa, copió a mi equipo: se puso la camiseta de Juanito y los jugadores del PSG tuvieron un ataque de “daltonía”: las gradas se vistieron de blanco y Sergi Roberto se cortó las mangas, se puso la sonrisa de asesino “tarantinesco” de Sergio Ramos y liquidó al PSG, con frialdad.
Dice una amiga que fue un acto de fe. Como el cristiano que abre las fauces del león y mira dentro, ante los espectadores del Coliseum. Sergi es un producto nacional (catalán o español, ¿que importa?), y su fe es inquebrantable, su tiempo infinito, sus minutos duran un segundo, su referencia… su tocayo Sergio Ramos… Su destino: hacer historia. Ni fue Messi, ni Neymar (gran partido), ni Suárez (un asesino profesional) Fue Sergi. Él dice que no sabe como lo hizo… Quizá Ramos… Su tocayo, despejó hacia la portería equivocada. Sea como sea… Alegría o decepción, para mi, mereció la pena.
M.Sender.